Mi libro ASTAROT -el enigma-

domingo, 18 de diciembre de 2011

Todo fin, da a un nuevo comienzo

Me despierto cada mañana deseando estar en un mundo nuevo, donde mi vida solo fuese un sueño, un mal sueño. Pero sigo estando en el mismo lugar en el que estaba antes de cerrar los ojos.
Me escondo en mis pensamientos huyendo de la realidad, pues me aterra el simple hecho de saber que jamás podré salir de esta rutina, una rutina que te va devorando poco a poco sin darte cuenta de ello.
He nacido en la peor de las épocas, las aventuras ya no existen. Es muy tarde para descubrir nuevas tierras y muy temprano para pisar nuevos mundos. Pero yo estoy dispuesto a dar el paso, me dirijo hacia el lugar en el que tardo o temprano todos van, pero del cual nadie vuelve.
Y así me paso la cuerda al rededor del cuello, como el que se pone los zapatos antes de salir, y la ajusto, pues no quiero fallar.
-Adiós, porque doy comienzo a mi sueño y no me arrepiento de nada.
  

viernes, 9 de septiembre de 2011

Vacaciones

Salgo de mi habitación del hostal donde me hospedaba, su peculiar olor me recordaba a la brisa de la hierba fresca. La doncella del lugar era una chica hermosa con cabellos dorados, su sonrisa era cálida y dulce, despedía una fragancia parecida a la de las rosas después de un día de lluvia, su mirada era capaz de hipnotizar incluso al corazón más duro. Cada vez que tocaba a mi puerta para hacer la limpieza diaria, mi pecho comenzaba a palpitar sin control.
No quería admitirlo pero me había enamorado, que remedio... no puedo elegir cuando hacerlo ni donde, simplemente surge, como las malas hierbas en el jardín mejor cuidado. ¿Que podía decirle sin hacer notar mi desesperación por tener un cuerpo cálido al que abrazar?
Lo intentaba una y otra vez sin resultados; empezaba por un “buenos días” y terminaba tartamudeando, rojo y sin poder decir palabra. Me pregunto; si no me estaba tomando por loco.
Los días de vacaciones estaban llegando a su fin, y tendría que regresar a la ciudad. No podía esperar más, tenia que decirle lo que siento o no podría hacerlo nunca. Me llené de valor y fuerza y me fui directo a ella.
-Hola, me preguntaba si tenias algo que hacer esta noche, cuando terminaras tu turno.
-No te molestes, pareces un chico simpático y muy agradable, pero no tienes nada que hacer.
-No lo entiendo.
-Fácil, me di por vencida hace mucho por los hombres, siempre pensando en como llevarse a una pobre y joven chica a la cama, sin importarles lo mas mínimo sus sentimientos.
-Comprendo, lo siento, no era mi intención, ya me marcho.
Tanto esfuerzo, tantos nervios para nada. ¿En serio somos tan crueles, nos aprovechamos de ellas por un instinto básico masculino?
A pesar de mis dudas, yo comprendía que al verla no sentía lo mismo que sentía al ver a una chica de revista o a una modelo en televisión. No tenia clara mis intenciones, pero lo que si tenia claro era que a pesar de no conocerla, estaba dispuesto a pasar los restos de mi vida a su lado.

martes, 6 de septiembre de 2011

Elegir

Me di cuenta de lo que perdí cuando ya era demasiado tarde, siempre ocurre lo mismo. Esperamos al último momento para decir lo que sentimos o para hacer lo que deseamos. Pero, ¿De verdad nuestros sentimientos significan algo, o tan solo rezamos para que signifiquen lo que deseamos?
Amor, placer, lujuria, valor, honor, temor... ¿Todo esto significa alguna cosa?
Mi mente esta llena de interrogantes que giran y cambian de una pregunta a otra, cada una más confusa que la anterior. Estoy harto, harto de hacerme preguntas sin respuestas, harto de mirar adelante y no ver ni siquiera mis manos. Esta todo borroso, hay una niebla que oculta la verdad.
Ya no puedo más, pienso en el destino como una burla del azar, y en el azar como un camino sin limites que nos pone el destino. ¿Estamos aquí por casualidad o esta todo predeterminado?
Yo creo que pueden ser las dos cosas.  

domingo, 4 de septiembre de 2011

Sentimiento

Mi corazón se inundaba por completo al verla, aunque ella nunca me viera a mi. No podía explicar con palabras lo que sentía cada vez que nuestras miradas se cruzaban, aunque sus ojos estuvieran vacíos cada vez que esto ocurría.
Cada día, la veo venir hacia mi, me pongo nervioso y me escondo, como el que se esconde de su mayor temor. La veo siempre escribiendo un mensaje, Desconozco el que ni a quien, pero me gustaría ser ese alguien.
Me llama y me dice que se muda, que se muda al extranjero, por dentro me corroe una profunda tristeza, pues se que después de marcharse nunca la volvería a ver. Decido quedar con ella para decirle lo que siento, decirle cuanto la amo, decirle cuanto la necesito. Así pues, al día siguiente nos encontramos en frente de la estación y decidimos dar una vuelta, otra vez la veo escribiendo a esa persona y me doy cuenta de lo que ocurre. Ella nunca me amaría, nunca me querría pues necesita a alguien mejor, alguien al que ya ha encontrado. Pasamos el día juntos en mi casa, un día divertido, el ultimo día que la volvería a ver. Se marcha y nos despedimos con un abrazo, un abrazo que para ella no significó nada, pero que para mi fue lo mas bonito de mi vida.
Me tumbo en la cama y alzo la vista para mirar la hora, me sorprendo al ver su teléfono, seguramente olvidado. No puedo evitar mirar el destinatario del mensaje, total, ella no volvería a ver ese móvil. Mis lagrimas empiezan a caer al ver que no había destinatario, los mensajes nunca se llegaron a enviar. Sin embargo contenían mi nombre, seguidos de un “te quiero” o un “te amo”. Me pasé la vida huyendo del rechazo, mientras ella hacía lo mismo, y ahora los dos nos estaríamos arrepintiendo toda nuestra vida. ¿Dejó el móvil por accidente, o fue un acto intencionado? No lo sé, pero lo que si sé, es que nunca la volvería a ver, y jamás podre decirle lo que sentía por ella.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Amigo fiel

Y allí estaban, los médicos lo introducían en la ambulancia después de ese catastrófico accidente domestico. Mientras tanto yo no podía dejar de observar aquel pequeño animal que miraba el vehículo sin ningún gesto en el rostro.
La ambulancia comenzó a alejarse del lugar. Pensé que aquel perro comenzaría a correr detrás de su dueño, pero sorprendido vi como se sentó en el suelo mirando como se alejaba, dejando a tras aquella sirena que indicaba el fin. Al día siguiente me enteré de la muerte de aquel hombre por los periódicos, y de ida al trabajo pasé por el lugar donde ocurrió todo. Allí seguía el animal, inmune, quieto, serio. Sin hacer un solo ruido, paralizado; esperando.
Tal vez sabia que su amigo no volvería jamas, o tal vez solo esperaba su regreso, saludándolo como de costumbre llamándolo por su nombre y agitando las palmas. Pero eso ya no ocurriría nunca más.
Día tras día lo veo observando el camino por donde lo vio marcharse. Mi corazón dio un brinco, su mejor amigo había muerto, y el nunca lo sabría, nunca dejaría de esperar, esperar su regreso. Porque esperaría toda su vida, esperaría hasta morir.

sábado, 16 de julio de 2011

En la busqueda

Navego en un mar de dulce amargura. Por barco mi mente, por mar la verdad que tiñe de rojo el océano.
En soledad cruzo las olas deseando que más allá del horizonte, donde mi vista no alcanza ver, mi corazón halle. Robado por aquellos a los que dí caza. Que en muerte me atormenta, y con imágenes me enseñan lo que no pude ver en su momento.
Distante me encuentro de a los que dí esperanza en un pasado reciente.
Dolor sentían y dolor sienten, pues la herida que les marcó cura no tiene.
Sin solución permanezco, salvo la que dado durante todo este tiempo.
En mi oído resuena la canción de la razón. Pero no puedo entender su significado, pues de logica mi vida carece. ¿A caso mi solución se esconde en su letra, o no es mas que un fragmento del camino recorrido?
Porque nosotros no elegimos el destino. El destino nos elige a nosotros.


lunes, 23 de mayo de 2011

Triste humanidad

Tras observar durante años te das cuenta de la misión que se le otorga a cada ser de este mundo. Una misión por la que vives, la misma por la que mueres.
Y al ver el egoísmo, la avaricia, la pena. Descubrí la verdad, la Tierra esta enferma. Los débiles sufren y los fuertes hacen sufrir.
Porque el problema somos nosotros. Mientras jugamos a ser Dios nos llevamos la vida. Pues los humanos somos tan difíciles de capturar como un sueño, como un pensamiento fugaz. Pero yo estoy aquí para curar la enfermedad que envuelve este mundo y que lo hace agonizar. Dando el principio de una nueva era y el fin de la humanidad.

Espesura

En la espesura de las tinieblas cuya única luz la refleja las almas en pena, mora el humano que detesta su propia humanidad. Su sangre brota como el agua de la copa que dejó caer el sacerdote tras su asesinato.
Tras abrir la mente, tras usar el cuerpo, te das cuenta de que el dolor es una dulce fragancia bañada en el amargor de la vida, en la dulzura del amor. Un amor que dio esperanza a la sociedad, una sociedad inculta y egoísta.
Tras el genocidio el mundo esta en paz, tras su exterminio la vida es libre para florecer después de deshacer el manto de ceniza que la cubría.
Sin honor, sin valor, la persona engaña sin piedad, sin remordimiento.

Mi final


Me despierto con los primeros rayos del alba iluminando mi lúgubre rostro. El sol reluce con un peculiar color rojo, rojo sangre.

Desde mi ventana contemplo las montañas adornando el horizonte como manos alzándose hacia el cielo intentando alcanzar las estrellas que se ocultan detrás de la luz. Encerrado en mi jaula, como la bestia salvaje que me consideran, sueño con un ideal que me ayude a continuar con esta pesadilla eterna. Mientras mis captores se regocijan entre vino y putas celebrando su victoria.
Acaricio los barrotes de mi prisión. Suspiro, y mientras, recuerdo los días en los que corría detrás de mi presa.
Alimañas, asesinos y violadores, chantajistas y ladrones. Todos los cazo por igual, sin trato especial.
Primero, se apuñala dejando fluir la vida hasta que desaparece. Se decapita, pues así su alma vaga por este mundo por la eternidad. Y por último se descuartiza para esconder toda evidencia de mi existencia.
Pues yo quito la vida, pero también la doy.
Porque soy alfa y omega, el principio y el fin.