Tras observar durante años te das cuenta de la misión que se le otorga a cada ser de este mundo. Una misión por la que vives, la misma por la que mueres.
Y al ver el egoísmo, la avaricia, la pena. Descubrí la verdad, la Tierra esta enferma. Los débiles sufren y los fuertes hacen sufrir.
Porque el problema somos nosotros. Mientras jugamos a ser Dios nos llevamos la vida. Pues los humanos somos tan difíciles de capturar como un sueño, como un pensamiento fugaz. Pero yo estoy aquí para curar la enfermedad que envuelve este mundo y que lo hace agonizar. Dando el principio de una nueva era y el fin de la humanidad.


